Justo en el momento de su liberación / CEDIDA

Recuperado en AMUS un águila imperial que había recibido más de 40 impactos de perdigón de plomo

Ingresó este pasado mes de febrero; Fruto de dicho ataque, el animal perdió uno de sus ojos al impactar contra el suelo y tuvo que ser operado de sus dos alas tras habérselas fracturado

M. Ángeles Puerto
M. ÁNGELES PUERTO

En el día de ayer, 11 de julio, la organización Acción por el Mundo Salvaje (AMUS) de Villafranca de los Barros liberó a un águila imperial ibérica en una finca en la localidad de Puebla de la Reina a la que acudió la consejera para la Transición Ecológica y Sostenibilidad, Olga García. En un primer momento, visitaron el Hospital de AMUS, acompañados del personal de la entidad y representantes de la corporación municipal.

Tras recorrer las instalaciones de dicho Hospital se trasladaron hasta Puebla de la Reina para liberar un ejemplar de una de las grandes rapaces más amenazadas del planeta. Se trata de un macho de águila imperial, llamado 'Orel' (águila en ucraniano), que posteriormente y tras su recuperación fue puesto en libertad por Olga García en el área del Valle de Matachel, concretamente en la finca 'El Madroño', en Puebla de la Reina.

Dicho ejemplar, cuyo nombre ha sido elegido por la propia consejera como homenaje al pueblo ucraniano, ingresó el pasado mes de febrero en el Hospital de AMUS, tras haber recibido más de cuarenta impactos de perdigón de plomo en diferentes partes de su cuerpo.

Fruto de dicho ataque, el animal perdió uno de sus ojos al impactar contra el suelo y tuvo que ser operado de sus dos alas tras habérselas fracturado.

«Al hospital de AMUS y a la Dirección General de Sostenibilidad de la Junta de Extremadura les invade una gran satisfacción no tanto por haber recuperado otro ejemplar de Águila imperial (los últimos tres especímenes ingresados han podido ser liberados) sino porque detrás de este logro hay un despliegue técnico y un afán prioritario entre la consejería y AMUS por ofrecer la mejor respuesta posible a las amenazas de las especies en peligro en Extremadura», decía orgulloso Álvaro Guerrero, director de AMUS.

Este ejemplar está provisto de un emisor GPS que les permitirá seguirlo y conocer al detalle todo su proceso de adaptación.

El Águila imperial ibérica (Aquila heliaca) es una especie genuina del bosque mediterráneo, posiblemente el elemento biológico más endógeno junto con el lince, el buitre negro, el águila perdicera o la cigüeña negra que atesora un hábitat característico entre otros por su rico dosel en rapaces. El Águila con baño de crema en su cabeza y de tirantes de nácar que le confieren ese blanco en los hombros, es el más claro testimonio de lo que fue iberia. En la actualidad sus poblaciones se han recuperado de épocas anteriores (años 50, 60 y 70) en las que se las persiguió profanando y expoliando sus rincones y en las que los tendidos eléctricos y el veneno las convirtieron prácticamente en un espejismo.

Extremadura en la actualidad dispone de 64 parejas reproductoras, de las 330 que aproximadamente existen censadas en España. Están repartidas entre las zonas de Monfragüe, Sierras de San Pedro, Sierras de Azuaga y Llerena, y las periferias de las sierras de Hornachos, y supone uno de los más importantes bastiones poblacionales junto con Andalucía, Castilla- La Mancha y Madrid. Habita solo en la Península Ibérica y algunos ejemplares pasan en dispersión hacia África.