El Patrimonio Comunal Olivarero de Villafranca ha recuperado su uso

Juan Cabello, gerente del Patrimonio Comunal Olivarero de Villafranca. /CEDIDA
Juan Cabello, gerente del Patrimonio Comunal Olivarero de Villafranca. / CEDIDA

Además, han recuperado su uso los de Baena y Beas de Segura, mientras el de Lucena estudia reabrir su almacén

ANTONIO ORTIZVILLAFRANCA

La fundación Patrimonio Comunal Olivarero, que cerraba su almacén regulador de aceites de la carretera de la Estación en Lucena, a primeros de año, al no renovarse los contratos de alquiler de almacenamiento con almazaras y una vez se ha retirado el total de las existencias de sus bodegas, estudia reabrir de nuevo y correr la misma suerte que los centros reabiertos en Baena, Martos, Beas de Segura y Villafranca de los Barros, cuyo gerente es Juan Cabello. Parece que la reapertura de Lucena toma cuerpo dadas las necesidades de este sector para controlar los bajos precios por los que discurre el aceite de oliva, según ha podido conocer este periódico. La reapertura del centro parece formar parte de una nueva y acertada política del nuevo director general de la Fundación Patrimonio Comunal Olivarero, Ricardo Domínguez.

En la actualidad, las instalaciones de Lucena se encuentran cerradas y no admiten entradas y salidas de nuevos contratos con almazareros y operadores de aceite, pese al respaldo del sector de fabricantes de aceites de la zona, pues el centro de Lucena está ubicado en un lugar estratégico de una de las mayores zonas olivareras del mundo.

El alcalde de Lucena, Juan Pérez, apostó por la continuidad de estas instalaciones en una infructuosa reunión en la Gerencia de Urbanismo con el exdirector general, Álvaro González Coloma, para buscar posibles alternativas al anuncio de cierre de las instalaciones de la Fundación Patrimonio Comunal Olivarero. Esta entidad planteó hace cinco años la posibilidad de ampliar el almacenamiento en el centro de Lucena.

De esta forma se cambiaría el proceso de desmantelamiento de Patrimonio en su red de almacenes, entre los que ya desaparecieron el de Linares o Pinto en Madrid. Actualmente en la provincia de Córdoba están abiertos Montoro, Puente Genil y Baena. La situación de cierre de estas instalaciones está suponiendo un varapalo para el sector del aceite de oliva de la zona, una de las comarcas con mayor superficie olivarera del mundo, pues su capacidad de almacenamiento, de 10,5 millones de kilos, atiende a almazaras, cooperativas y operadores.