Inaugurada la exposición «Un cuartito de siglo», de José María Larrondo, en la Casa de la Cultura

Michel Hubert, se dirige a los asistentes a la inauguración de la exposición de José María Larrondo (primero por la derecha), en presencia de Ramón Ropero y Miriam García Cabeza. /A. ORTIZ
Michel Hubert, se dirige a los asistentes a la inauguración de la exposición de José María Larrondo (primero por la derecha), en presencia de Ramón Ropero y Miriam García Cabeza. / A. ORTIZ

La muestra está compuesta por un conjunto de lienzos y esculturas realizados entre en un período de 24 años (1990 y 2014)

ANTONIO ORTIZVILLAFRANCA

Esta mañana ha quedado inaugurada en la Sala 1 de Exposiciones de la Casa de la Cultura la exposición «Un cuartito de siglo», del artista villafranqués José María Larrondo, compuesta por un conjunto de lienzos y esculturas realizados en un período de 24 años (entre 1990 y 2014).

El comisario de la exposición y amigo personal del pintor, Michel Hubert, fue el encargado de presentar la muestra y esbozó las característas de Larrondo. «Se trata de un artista que cuenta historias como le sucede a la pintora, también de Villafranca, María José Gallardo, un artista que pese al paso de los años seguimos reconociendo sus cuadros. Un Larrondo será siempre un Larrondo», comenzó diciendo con un acento marcadamente francés Michel Hubert.

Hubert dijo que Larrondo se siente muy orgulloso de su técnica «absolutamente depurada» en la que domina la composición que consiste en estructurar un cuadro. «No solo sabe estructurar el espacio pictórico sino que utiliza el color de una manera »soberbia« como si fuera un pintor colorista, es un pintor conceptual pues utiliza el color no por conocimiento sino por sentimiento, algo innato que él siente», aseguró.

Otra consideración de Michel hubert es que «Larrondo utiliza más la alegoría que el símbolo, en tanto en cuanto que la alegorá es la herramienta para desarrollar en el tiempo todo lo que quiere contar a diferencia del símbolo que es algo instantáneo. Es también un pintor figurativo aunque conceptual, es decir, usa los conceptos a base de ironía que juega con los títulos pintados que mucha gente no entiende, solo lo que ven», explicó.

El comisario de la exposición aseguró que «hay una luz que nace desde el fondo y llega a la superficie hasta iluminar la historia que está contando, algo que es muy peculiar en Larrondo», del que acabó diciendo que «todos los cuadros pintados que no vienen de una necesidad interior es un pecado, en Larrondo es así: pinta con el recuerdo siempre presente de su infancia en su villafranca natal».

SER DE VILLAFRANCA Y UNIVERSAL

Larrondo, que dijo echar de menos a su padre, a su tío Pepe y a «su tío» Pepe Espinosa, aseguró que él hace piezas bidimensionales, tridimensionales, de todo tipo, que permiten que el espectador haga sus propias lecturas, y se refirió lo que él considera sus «sitios de poder» como son Salamanca, donde ahora reside, Villafranca, Isla Cristina y Piedras Blancas que ejercen sobre él un atractivo especial.

Larrondo acabó anunciando que pronto viajará a Armenia y a Transilvania aunque «me considero, sobre todo, de Villafranca porque se puede ser de Villafranca y ser universal», apostilló.

En el acto inaugural de esta muestra también estuvieron presentes la Secretaria General de Cultura, Miiriam García Cabezas, que se congratuló por que Villafranca pueda presumir de tener artistas de la talla de José María Larrodo, y el alcalde Ramón Ropero que volvió a tender la mano al artista invitándole a traer su colección particular de obras o parte de ella para mostralos de forma permanente en un rincón adecuado de Villafranca.