La Guardia Civil investigó a un vecino de Ribera del Fresno por un delito de maltrato animal tras arrojar a su perro a un pozo

Un miembro de la Guardia Civil con el galgo rescatado. /CEDIDA
Un miembro de la Guardia Civil con el galgo rescatado. / CEDIDA

El galgo tuvo que ser rescatado del interior del pozo por bomberos de Villafranca de los Barros

ANTONIO ORTIZVILLAFRANCA

La Guardia Civil instruyó diligencias a un vecino de Ribera del Fresno, como presunto autor de un delito de maltrato y abandono animal.

El SEPRONA de la Guardia Civil de Hornachos tuvo conocimiento a través de la Policía Local de Ribera del Fresno, de la aparición de un perro «Galgo» en el interior de un pozo ubicado en el municipio pacense de Ribera del Fresno.

Ante la imposibilidad de llegar hasta el animal en condiciones de minima seguridad, debido a que el pozo esta vacío, con una profundidad de unos 9 metros, los agentes alertaron a los bomberos de Villafranca de los Barros.

Con la evaluación de la situación, éstos se introdujeron en el pozo y pudieron rescatar al perro, que se encontraba en aparente estado de delgadez, pero sin lesiones apreciables.

El SEPRONA inició una investigación tendente al esclarecimiento del hecho, al descartar la caída accidental del animal, puesto que tras realizar la inspección ocular del terreno y del pozo, éste posee un brocal con tapa metálica y no existe ningún orificio exterior por el que el animal haya podido caer accidentalmente.

La lectura del microchip llevó a los agentes a averiguar la identidad del propietario del animal, un ribereño que posee una finca próxima al lugar del suceso. Esta persona relató a los agentes que efectivamente tuvo un perro de esas características, pero que se lo regaló a otro vecino de Ribera del Fresno, sin llegar a legalizarlo con el cambio de titularidad.

En el transcurso de la investigación, los agentes pudieron constatar que el propietario del perro, identificado en el microchip, intentó con estas manifestaciones, tergiversar y evitar que los agentes le pudieran relacionar con la acción delictiva, cargando la responsabilidad sobre otro vecino del municipio.

Con las pruebas incriminatorias y ante los datos aportados por los investigadores, finalmente esta persona reconoció la autoria de los hechos, relatando a los agentes que se quería deshacer del animal arrojándolo al pozo porque no podía hacerse cargo del él.

Al responsable de la acción delictiva, se le instruyeron diligencias por un presunto delito de maltrato y abandono animal, contemplado en el vigente Código Penal, enfrentándose a penas de prisión de hasta un año e inhabilitación de hasta tres años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con animales. Las diligencias fueron puestas a disposición de los Juzgados de Instrucción de Villafranca de los Barros.

 

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