Los ganaderos extremeños, «facilitadores» de la recuperación del buitre negro

Los ganaderos extremeños, «facilitadores» de la recuperación del buitre negro

La recuperación del buitre negro contará con la ayuda de 60 ganaderos extremeños, así como con el apoyo de las administraciones locales y autonómicas y la Fundación Banco Santander

ANTONIO ORTIZVILLAFRANCA

La recuperación del buitre negro, una especie de ave necrófaga en peligro y cuyas mayores colonias a nivel mundial se encuentran en Extremadura, contará con la ayuda de 60 ganaderos extremeños que, a través de un acuerdo de custodia podrán abandonar sus reses muertas en el campo para la alimentación de estas aves en las dehesas boyales de Oliva de la Frontera y Valencia de Mombuey.

La iniciativa, que forma parte de la estrategia de recuperación de aves carroñeras amenazadas que desarrolla la Asociación por el Mundo Salvaje (AMUS). Su cofundador Álvaro Guerrero ha destacado que el éxito del programa se debe a que cuenta con la aceptación de los ganaderos de la zona a quienes han logrado «seducir e implicar» así como con el apoyo de las administraciones locales y autonómicas y la Fundación Banco Santander.

Durante la presentación de los resultados del proyecto en Villafranca de los Barros, AMUS y los alcaldes de Oliva de la Frontera y de Valencia de Mombuey firmaron un acuerdo por el que sumarán las 5.700 hectáreas y algo más de 10.000 respectivamente, de dehesas boyales, de titularidad pública, a este proyecto.

Así, los ganaderos podrán abandonar sus reses muertas --excepto cerdos y cabras-- en estos terrenos, de modo que los buitres se alimenten de forma natural, como había sido hasta épocas recientes, tras las cuales la normativa de sanidad animal impedía dejar animales muertos en el campo, a raíz de la irrupción de enfermedades como la conocida como 'vacas locas'. Además, el técnico del proyecto, Alfonso Godino, ha explicado que también se han instalado cuatro plataformas para alimentación artificial en las que asimismo se capturan aves para realizar tareas de seguimiento biomédico y otros controles.

Crear nuevos nidos

Álvaro Guerrero considera que otra de las medidas para recuperar al buitre negro en España es lograr crear nuevos nidos, un objetivo difícil dado el carácter filopático de la especie, es decir, que vuelve a criar al lugar donde nacieron y, «lamentablemente» las colonias de buitre negro perdieron gran parte de su población y sus lugares de cría en los años 60 y 70 del siglo pasado. En la actualidad, solo se han creado dos nidos nuevos desde entonces, uno de Sevilla y otro en la zona del Duero, en Portugal.

Para ello, se han instalado dos nidos en árboles en Cáceres, en el Parque Nacional de Monfragüe (Cáceres) y San Pedro de la Sierra. En la sede de AMUS, en Villafranca de los Barros Álvaro Guerrero ha recordado que las principales amenazas del buitre negro son el uso ilegal del veneno, el impacto por parques eólicos, la electrocución (líneas eléctricas) y el uso de fármacos como el diclofenaco.

Álvaro Guerrero y Antonio Pinilla pusieron en marcha el hospital de fauna salvaje de AMUS hace 25 años en Villafranca de los Barros y en la actualidad es uno de los centros de referencia de recuperación de especies. Tanto es así, que ambos explican con orgullo que ahora, desde AMUS se están exportando ejemplares de buitres a otros países europeos, donde se extinguieron.

De hecho, en estos días una decena de buitres negros viajan a Bulgaria para fundar una nueva colonia. Asimismo, entre otros proyectos para salvar fauna salvaje, Pinilla inició hace dos décadas y media un proyecto para salvar al aguilucho cenizo, una especie ligada a los cultivos de cereal que está en peligro de extinción. En AMUS salvan los huevos de los nidos antes de que pasen las cosechadoras y crían en incubadoras a los pollos, los alimentan y, posteriormente liberan a estas aves.