Lectura del manifiesto a cargo de tres concejales de la corporación municipal / M.Á.P.

El Ayuntamiento de Villafranca rinde homenaje a Miguel Ángel Blanco en el 25 aniversario de su muerte

Se celebró en el parque de la Paz, justo al lado del monolito que recuerda al villafranqués Ángel Rodríguez Sánchez, asesinado también por ETA en 1984

M. Ángeles Puerto
M. ÁNGELES PUERTO

El parque de la Paz fue el escenario escogido por el Ayuntamiento de Villafranca de los Barros para rendir un «humilde y sincero» homenaje a Miguel Ángel Blanco, coincidiendo ayer, 13 de julio, con el 25 aniversario de su muerte a manos de la banda terrorista ETA.

Un acto al que acudió numeroso público, en su mayoría vecinos de Villafranca de los Barros, pero también de fuera del municipio, como el alcalde de Fuente del Maestre, Juan Antonio Barrios, el secretario general del grupo parlamentario popular de la Asamblea de Extremadura, Juan Parejo, o la delegada en Extremadura de la asociación de Víctimas del Terrorismo, María José Ruiz.

Manuel Piñero fue el conductor de la ceremonia. Dijo, en su intervención, que el asesinato de este joven concejal del PP del Ayuntamiento de Ermua marcó «un antes y un después en la historia del terrorismo de ETA. Tras el secuestro, tortura y asesinato de Miguel Ángel Blanco, millones de españoles se echaron a la calle en una mezcla de rabia e indignación. La sociedad española se levantó en su conjunto y dijo basta. Ese fue el inicio del fin de la banda terrorista, y Miguel Ángel se convirtió en un símbolo de la libertad, de la conciencia social contra el terrorismo y del reconocimiento de todas las víctimas».

ETA ha dejado 864 víctimas mortales, 54 de ellas extremeñas, y una de ellas, de este municipio, el villafranqués Ángel Rodríguez Sánchez, asesinado el 3 de mayo de 1984, y al igual que Miguel Ángel, por dos tiros en la cabeza. Se brindó un ramo de flores que portó el alcalde villafranqués, José Manuel Rama y la delegada en Extremadura de la asociación de Víctimas del Terrorismo, María José Ruiz hasta el monolito que rinde homenaje a este villafranqués asesinado por ETA como reconocimiento a él, a Miguel Ángel y a aquellos que perdieron la vida por la sinrazón y el fanatismo de los terroristas.

Por su parte, María José Ruiz hablaba de la necesidad de «recordar» para «homenajear a nuestros muertos, pero también para no blanquear a los responsables de tanto dolor y sufrimiento, es importante que las generaciones futuras pongan cara y nombre a los responsables por esta acción, no solo al que accionaban las bombas, también a los que aplaudían y los defendían desde las instituciones». E incidió, «defenderemos la verdad, la memoria, la justicia, la dignidad de los nuestros, jamás vamos a bajar los brazos».

Para José Manuel Rama Moya, alcalde de Villafranca, un hecho muy triste, pero que supuso «la victoria de la conciencia colectiva, la victoria de la dignidad, y de la moral frente al miedo y el terror, el ejemplo de nuestra fortaleza como sociedad».

A su vez, se guardó un minuto de silencio, y se descubrió un mural que ha pintado el artista villafranqués, Juan Ramón, ubicado en el parque de los Pinos, en el que aparece el rostro de Miguel Ángel Blanco rodeado de manos blancas.