Las cerca de 200 bordadoras de Villafranca, en la puerta del Ayuntamiento una vez concluido el acto institucional / Mª ÁNGELES PUERTO

El Ayuntamiento reconoce a las mujeres bordadoras de Villafranca

Celebró un acto institucional para homenajear a las casi 200 bordadoras inscritas. También tuvieron una jornada de convivencia en la plaza de toros

M. Ángeles Puerto
M. ÁNGELES PUERTO

El pasado domingo, casi 200 bordadoras de Villafranca de los Barros participaron en un emotivo acto de reconocimiento a todas ellas en el en el salón de Plenos del Ayuntamiento de la localidad.

Un oficio, el del bordado, al que se dedicaba un importante número de mujeres del municipio. Allí, en los talleres, y siendo aún muy jovencitas, aprendían a bordar y conseguían realizarse personal, profesional y artísticamente a través del arte de pintar tejidos con aguja e hilos.

Pero no solo era aprender un oficio. Allí, las mujeres socializaban, aunque en un mundo estrictamente femenino. Charlaban, cantaban…compañeras, amigas… memoria que aún perdura y que el pasado domingo tuvieron la oportunidad de reencontrarse, en algunos casos, reencuentros de más de 40 o 50 años, pues algunas venían desde Barcelona, Madrid, Sevilla, etc.

Ellas tienen mucho que ver con el crecimiento de Villafranca, la prosperidad… Por ello, la implicación del Ayuntamiento en dicho reconocimiento, para «que sirva de ejemplo para generaciones futuras».

Bibi López, concejal de Igualdad agradecía la buena disposición siempre «por compartir tantas historias». Hacia las maestras bordadoras, «no solamente habéis enseñado a bordar, habéis enseñado el oficio de ser mujeres trabajadoras». Y lanzó un reto, «tenemos que conseguir crear una asociación de bordadoras de Villafranca para poner en valor el bordado en la localidad.

Tras las palabras de Bibi López, Herminia Macías, maestra bordadora, recibía una placa y un ramo de flores por su labor.

En nombre de las bordadoras habló Nandi Díaz quien hizo una mención especial a las compañeras que hicieron las tareas de un «complemento esencial del bordado. Dibujar, festonear… las aplicadoras, oficios que fueron parte fundamental, sin ellas el mundo del bordado no hubiese significado lo mismo». Fue enumerando, además, uno a uno, los talleres y a sus maestras. En su intervención recordó aquellos momentos con nostalgia, «fue una etapa muy especial, de las mejores de nuestras vidas, en la que aprendimos mucho, se nos llena la boca de orgullo cuando decimos, nosotras somos bordadoras».

Cerró el acto el alcalde de Villafranca, José Manuel Rama, quien animó a que se cree la asociación que propone Bibi López y a «luchar porque este oficio no desaparezca».

Tras el acto, las bordadoras entregaron un ramo de flores a la Virgen Coronada como homenaje a todas las bordadoras fallecidas.

Después, tuvieron una jornada de convivencia en la Plaza de Toros donde degustaron una paella realizada por la cocinera María Sánchez. Y de postre, prestiños, realizados por ellas mismas.